• Inteligencia Estratégica y prospectiva

    La cantidad de información que se procesa diariamente hace que los dirigentes de cualquier índole, vivan en la coyuntura sin tener en cuenta una visión del futuro.

    Muchos emprendimientos, tanto de gobierno como de empresas, fracasan pues el corto plazo es el horizonte a descubrir.

    En muchas oportunidades la realidad se oculta, pues es más fácil encontrarla  de manera superficial, razonando que: es lo que la ciudadanía solicita a diario,  soluciones ya, pero, si analizamos un poco, y nada más que un poco, ¿es lo que la gente necesita?

    Yace en nuestra cultura, no se puede esperar, pues llegamos tarde si esperamos, entonces hay un solo camino, elaborar noticias para sorprender, sin darnos cuenta que esta carrera por la elaboración de información, nos lleva a la confusión y en muchas oportunidades a la desesperanza e incertidumbre.

    Dice Naisbitt:esta influencia que tenemos de los medios de comunicación masivos, nos provoca una necesidad de acontecimientos coyunturales, que siempre se trasladan de un evento al siguiente, teniendo rara vez una conciencia más amplia del proceso latente, o sea, oculto bajo la superficie”.

    Al  líder lo medimos, entre otras cosas, por su capacidad de visualizar el futuro, y construir ese futuro, y de esta manera, observar la realidad con otra perspectiva, pero la pregunta es la siguiente, el trabajar para ese futuro, deja triunfos? indudablemente que para nuestra cultura no, los laureles se logran con éxitos de hoy.

    Que significa esto, que hace tiempo que no se trabaja a largo plazo, y trabajar para el largo plazo, significa planificarlo, actitud que no se observa muy asiduamente en los países de la región, si bien los planes existen.

    Quiero destacar una frase expresada por el  ex presidente Chileno Dr. Ricardo Lagos durante el coloquio de IDEA en la ciudad de Mar del Plata, dijo:

    Los políticos piensan en la próxima elección, los estadistas en la próxima generación.

    Planificar para el futuro, es edificar diez años hacia adelante, no es pensar de manera coyuntural, sino mirar el futuro que queremos para nuestras instituciones y generaciones, planificarlo, construirlo sorteando todos los problemas que puedan surgir, sin pensar en los laureles de hoy, sino en el triunfo del país u organización el día de mañana.

    Entonces en donde esta la clave del éxito?, planificar el futuro, y allí es donde observamos que debemos recurrir a una herramienta importante para la investigación, la Inteligencia Estratégica.

    Ahora bien, el futuro es incertidumbre, al futuro como futuro mismo no lo podemos planificar teniendo certeza de lo que va a suceder, por lo cual, la creación de posibles escenarios alternativos enmarcados dentro de nuestros objetivos posibles de lograr, son los que debemos desarrollar, pero siempre teniendo en cuenta que,  para desarrollar el futuro, existe un presente y un pasado.

    Que se destaca en el futuro, dos situaciones claras, la incertidumbre y el riesgo, por lo cual planificar nuestro futuro desde un punto de partida, hoy, con lo que tenemos, significa aclarar la incertidumbre, no toda, pero planifico en base a una realidad, el riesgo, lo asumo siempre con los imponderables que puedan surgir.

    Pero aquí, surge otro término que debemos tener en cuenta para analizar escenarios futuros, la prospectiva.

    Analizando el término, podemos decir que etimológicamente prospectiva viene de la palabra prospectus, que significa “mirar hacia adelante”, observemos si no es importante tenerla en cuenta, definida como disciplina intelectual que surge en Francia, por iniciativa de uno de sus creadores, Gastón BERGER, en 1957 y esencialmente nos permite visualizar el futuro y actuar en el presente.

    Esta novel disciplina, no pretende adivinar la ocurrencia de un hecho (bueno o malo), por el contrario, lo que busca es reducir notablemente la incertidumbre y de esta manera ante su posible o probable ocurrencia, desarrollar acciones que se deben ejecutar en el presente para amortiguar sus efectos.

    Dichos de otra manera, no sólo pretende anticipar el futuro, sino, esencialmente, diseñarlo y construirlo colectivamente en forma participativa, concibiendo al futuro no como realidad única, sino que considera que existen FUTUROS POSIBLES, como lo planteara Bertrand  DE JOUVENEL.

    Vigilar y tener inteligencia es captar información de lo que pasa, recogen acontecimientos y los ordenan y jerarquizan para la toma de decisiones. Son herramientas de gestión de información.

    En cambio la prospectiva entra ya en la gestión de conocimiento, porque busca información con sentido y da sentido a la información, recoge señales fuertes y débiles, comentarios sobre posibles acontecimientos, desarrollos, movimientos, es decir, trata de capturar todas las fuerzas que están actuando en un determinado ámbito.

    La prospectiva es anticipar participando de las situaciones en la creencia de que ningún estado de las cosas llega por sorpresa sino que viene anunciado por múltiples señales, y la cualidad prospectiva es tanto la sensibilidad a las señales como su significación en forma de acción-respuesta, o causa – efecto.

    Como podemos observar, es  mucho más que captar información, pero sin ninguna duda, íntimamente relacionada con la producción de información, o sea con la Inteligencia Estratégica.

    Dicho esto, es importante y por lo cual debemos tenerla en cuenta, es la actitud con que miramos ese futuro, y aquí me remito a lo planteado en el libro Metodologías comparadas de prospectivas de Ricardo Luis Quellet.

    Plantea de manera sencilla tres actitudes diferentes que no debemos confundir al realizar un análisis de escenarios futuros:

    • El pronóstico.
    • La previsión.
    • La construcción.

    Hacer pronóstico sobre algo, sirve para prevenir, y construir posibilidades que pueden ser seleccionadas, pero son alternativas, pues el pronóstico, no debe ser tomado como la verdad, es probable que pueda ocurrir, pues en el campo de las extrapolaciones intelectuales, especulamos que pueda ocurrir, pero no, que va a ocurrir.

    Prevenir y construir, permitirán un mejor manejo del futuro, dentro del campo de las posibilidades, o modos de acción, para alcanzar ese futuro pronosticado que puede ser o no.

    Prever, nos permite decidir metas, y objetivos, además de los recursos necesarios para alcanzarlos, también, determinar objetivos intermedios asignados a las otras partes del todo, permitiendo sinergizar el sistema, y de esta manera alcanzar el objetivo u objetivos finales propuestos para cada etapa, que no son estáticos, pues a través del desarrollo nacional, pueden sufrir y yo diría, deben tolerar modificaciones que los van adaptando al ambiente, nacional, regional, e internacional, pues no vivimos aislados, somos parte de un mundo globalizado.

    Esto nos lleva a asegurar, que el mundo es inestable e incierto, y como parte de ese mundo, no somos ajenos a esa inestabilidad e incertidumbre, por lo tanto, no es cambiar las decisiones tomadas, pero si, en muchas instancias, reformular las mismas, que nos permitan, mantener la aptitud, y la actitud necesaria, para alcanzar las metas y objetivos propuestos.

    Particularmente, agregaría un cuarto punto, la Observación,  asegurando, no hay que ver el futuro, hay que observar con mucha atención lo que va sucediendo, hechos y circunstancias, que producen una cadena de causas y efectos, que nosotros podemos, con ciertos hechos, lograr la causa y efecto deseado, o sea, crear modos de acción, para alcanzar metas.

    Por lo tanto, la observación estratégica, nos permite evaluar las posibles situaciones, y tomar decisiones para que causen determinados efectos que necesitamos para lograr nuestros objetivos. Y como dijimos, el futuro es incertidumbre, la observación debe ser constante.  Esto se logra, con Educación, tema que no voy a desarrollar en este ensayo, pero decir cuan lejos estamos de tener clase dirigente con pensamiento estratégico, pero, observando a cada vez más jóvenes que se interesan en el tema, creo que podemos superar esa barrera.

    Para concluir, podemos afirmar, que el futuro es incertidumbre y riesgo, a ellos esta sujeto el futuro, y como observamos, la toma de decisiones para alcanzarlo,  es algo que no debemos dejar librados al azar.

    Del mismo libro hay un párrafo que realmente encierra todo este pensamiento:

    “El futuro es futuro solo respecto de un presente con pasado, pero no es el pasado y tampoco se retorna a él.”

     

    Com.(R)  Osvaldo María MARINZALDA

    Mgter. en Estrategia y Seguridad

    Lic. En Sist. Aeronáuticos y Aeroesp.